En el 2007, Venezuela todavía se disputaban entre un bando y otro
(políticamente hablando), sobre el futuro que tendría Venezuela, con la
implementación de un gobierno al estilo cubano.
En esa fecha, me dije a mi misma que era
hora de buscar un vuelo a otras tierras, donde pudiera ser yo a plenitud, sin
las prohibiciones que la familia y el gobierno te imponen, de alguna manera.
Fue entonces cuando decidí, que era hora
de empezar a preparar el vuelo. Claro, en esa fecha, aún no tenia 40, tenía 34 añitos.
El primer paso que di en esta aventura,
fue hacer los trámites de mi nacionalización o ciudadanía como hija de
italiano. Fue un proceso algo ligero, porque no estaba tan ansiosa y apurada;
así que conseguí por suerte a un Sr. que vivía cerca de mi trabajo, y estaba
recomendado por el Consulado Italiano, el Sr. Giorgo. Wow, cuando conocí a este
señor, casi se me aguaron los ojos, porque él era igual a mi nonno, el padre de
mi papá, una buena señal ¿No creen?
Bueno, en ese entonces, no había migración
masiva, así que los procesos eran bastante fáciles. No recuerdo fechas exactas,
pero recuerdo ese año, y las idas a las oficinas del Municipio donde me
registraron cuando nací, por allá en Prado de María, Caracas (Registro Civil de santa Rosalia). Fui bien
tempranito, y pude sacarme la partida de nacimiento.
Para mi sorpresa, el nombre de mi papá
estaba mal escrito, así que tuve que contactar a un abogado para que me ayudara
con la corrección de la partida de nacimiento, y esperar un tiempo; luego ir al
registro principal, y solicitarla, con la corrección.
Una vez que obtuve mi partida de
nacimiento corregida, se la entregué a este Sr. Giorgo, y él se encargó de
apostillarla, traducirla y llevarla al Consulado Generale D´Italia a Caracas,
para comenzar mi proceso de obtener la ciudadanía. Como mi papá era italiano al
momento de yo nacer, se me hizo fácil obtenerla...menos mal que mi papá perdió
su nacionalidad después que yo naciera, si no, hubiese sido más difícil.
Finalmente, y después de tantos trámites, que se hacen cuesta
arriba cuando estás trabajando, obtuve mi nacionalidad italiana; y posterior,
saqué mi pasaporte italiano.
Luego, este proceso de aventura, se paró, porque la empresa donde trabajaba, me habpia ascendido, y me habían ofrecido un buen paquete salarial. Pero, mi ilusión se mantenía.


No hay comentarios:
Publicar un comentario