Luego de hacer mis trámites en el primer paso, estuve trabajando en el
nuevo cargo, con nuevo salario, nuevas responsabilidades, mi vida parecía estar
tomando un nuevo rumbo. En el 2009, compré mi primer carro, conocí a un hombre
maravilloso; de veras que los planes de migrar, se me olvidaron, me dije que si
me estaba yendo bien ¿para qué irse?
Bueno, todo empezó a declinar en el 2010. Mi trabajo empezó a mostrarse más
difícil, más por el trato con algunos compañeros, mi jefe no me apoyaba, la
empresa también se estaba viniendo abajo.
Ese hombre tan maravilloso que conocí, no quería nada formal conmigo, y
hasta me dijo que él estaba bien como estaba antes de conocerme.
Mi estabilidad emocional se fue al piso, y me recordé aquel momento en
el que había tomado la decisión de irme, y pare todo, por un espejismo.
En el 2011, decidí buscar otros nortes, laboralmente hablando, para así
tener un poco más de dinero y poder irme más cómoda. Se me presentaron trabajos
que decían que les encantaba mi perfil, y luego no me llamaban más. No
conseguía trabajo, y no entendía porqué.
Así que el segundo paso para mi aventura fue durante todo el 2011,
me puse las pilas, y empecé a revisar que se necesitaba para hacer la reválida
del título en Italia. Visité la página y las oficinas del consulado un par de
veces, me asesoré con muchas personas que hacían los trámites ahí, y así
comencé el proceso.
Primero, busqué mis notas de bachillerato y título en el colegio
donde estudié. Este trámite lo hizo mi papá que estaba en la ciudad donde
estudie. Luego, tuve que ir a la Zona Educativa de Miranda en Caracas (Torre Británica de Altamira), porque
estaban solicitando los formatos nuevos de este, y así que aproveché y lo pedí
también para legalizar para el exterior.
Luego, de casi 6 meses de espera, finalmente me los dieron.
En paralelo, me fui a la Santa María, donde estudié farmacia. Ya
yo tenía mis notas y eso, pero había que solicitarlas con el formato nuevo, así
que pedí: Certificación de notas, certificación de Pensum, Certificación del
programa, el programa, y Certificación del Acto de grado…que, para mí, este
documento me ha traído mas dolores de cabeza y depresión (pero es tema de otra
entrada al blog).
Una vez que tenía todos los documentos arriba mencionados, los
guardé para hacer el próximo paso.
En el 2012, se me presentó la oportunidad de irme a Italia, por
vacaciones; visitar a la familia, y aprovechar que mi hermano y su esposa
estaban por allá de vacaciones también.
Ese momento lo aproveché, para merodear de como es el ámbito
laboral, y traerme un poco de dinero, para ahorrarlo en caso de necesitarlo.
Hoy me arrepiento no haberme quedado, dizque porque necesitaba hacer mis
papeles para la reválida del título, pero ese es el tema de más adelante…
Así que bueno, desde el 2011 hasta agosto del 2014, tuve que hacer
una pausa a mis planes, porque estuve sin trabajo y sin entrada fija. Pero,
durante este tiempo, desarrollé un talento que tenía guardado, que fue la
repostería; y esto salió adelante por el apoyo que me dio mi cuñada, al
referirme a su jefa para que le hiciera una torta, desde entonces, y hasta el
2014, estuve vendiendo tortas decoradas, la moda del momento, y figuras
modeladas en masa fría.
Luego conseguí un empleo, en mi área profesional, y tuve que parar…pero
la aventura en Venezuela, todavía continua.





